Es interesante conocer siempre, que uno de los derechos que regula la Institución de antigüedad es el de vacaciones, el cual se encuentra establecido, en el artículo 24 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, documento legal de carácter universal más importante que garantiza la prestación de vacaciones periódicas pagadas, consagrándose como parte de los Derechos Humanos Laborales. En nuestro país la Ley Federal del Trabajo prevé en el Capitulo IV del Titulo Tercero toda una regulación al respecto de las vacaciones, en donde se destaca la importancia de la constancia de antigüedad laboral, desde su expedición obligatoria como control de vacaciones.

Ahora bien, resulta importante conocer que el artículo 81 de la Ley Federal del Trabajo, mandata dos obligaciones de vital importancia cuando se trate de vacaciones; Por un lado, les dice a los trabajadores que el descanso anual concedido por medio de las vacaciones deberá concederse a los trabajadores dentro de los seis meses siguientes al cumplimiento del año de servicio (antigüedad); Por otro lado, se genera la obligación para que el trabajador este al tanto, teniendo el total conocimiento con toda la certeza del periodo que abarca dentro del calendario de operaciones de la empresa, esos seis meses en donde pueden gozar del descanso correspondiente. Esa certidumbre se dará siempre y cuando los patrones cumplan con su obligación de expedir una constancia en donde se reconozca su antigüedad, los días de descanso anual, los días pendientes de años atrás, así como el lapso en el año corriente en donde podría disfrutar programando sus vacaciones que les corresponda y la fecha que tendrá que disfrutarlas, es aquí donde se ubica la importancia de la constancia de antigüedad laboral, ya que forma parte del Sistema de Cumplimiento Laboral en México.

Además de acuerdo con lo señalado en el artículo 516, los trabajadores tendrán como término un año a partir de la fecha en que venzan los seis meses, para demandar ante los tribunales del trabajo, el otorgamiento de dicha prestación, si bien las personas que trabajan en cualquier empresa no tienen la necesidad de acudir ante los tribunales del trabajo para reclamar sus vacaciones, ya que seguramente se las están proporcionando bajo la mirada vigilante de los inspectores del trabajo, y por la misma razón, por necesidad. Conviene señalar que este plazo para poder demandar las vacaciones ya fue confirmado por los tribunales dejando el siguiente criterio, que robustece la importancia de la constancia de antigüedad laboral:

VACACIONES Y PRIMA VACACIONAL. MOMENTO A PARTIR DEL CUAL COMIENZA A CORRER EL PLAZO DE LA PRESCRIPCION DE LAS ACCIONES PARA RECLAMAR EL PAGO RESPECTIVO.

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 81 de la Ley Federal del Trabajo, las vacaciones deberán concederse a los trabajadores dentro de los seis meses siguientes al cumplimiento del año de servicio; y de acuerdo con el artículo 516 del mismo ordenamiento, el plazo de la prescripción de la acción para reclamar el pago de las vacaciones y de la prima vacacional, debe computarse a partir del día siguiente al en que concluye ese lapso de seis meses dentro de los cuales el trabajador tiene derecho a disfrutar de su período vacacional, porque hasta la conclusión de ese término es cuando la obligación se hace exigible ante la Junta, mas no a partir de la conclusión del período anual o parte proporcional reclamados, debido a que el patrón cuenta con seis meses para conceder a los trabajadores el período vacacional y mientras no se agote este plazo, desde luego, no se da el incumplimiento del imperativo legal a que se contrae el primer dispositivo invocado.

Contradicción de tesis 21/96. Entre las sustentadas por el Tribunal Colegiado del Vigésimo Segundo Circuito y el Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito. 22 de noviembre de 1996. Cinco votos. Ponente: Genaro David Góngora Pimentel. Secretaria: Rosa María Galván Zárate.

Fuente: Registro digital: 199519, Instancia: Segunda Sala, Novena Época, Materia(s): Laboral; Tesis: 2a./J. 1/97; Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo V, enero de 1997, página 199; Tipo: Jurisprudencia

 

Por lo anterior, resulta super indispensable para los patrones, que se emita y se entregue a las personas que trabajan la constancia de antigüedad toda vez que, en el Derecho Laboral Mexicano, se aplica la presunción juris tantum inscrita en el artículo 794, correlacionada con el principio In dubio pro-operario, emanado del artículo 18, expresados en la Ley Federal del Trabajo, ambos siempre a favor de las personas que trabajan. Lo anterior significa que los patrones siempre tendrán que demostrar en caso de alguna conciliación prejudicial o posterior demanda laboral, que no solo se expidió tal constancia, sino que también se realizó el debido control de las vacaciones con base a la información en ella contenida, de no ser así, se presumirán ciertos los hechos alegados por las personas que trabajan privilegiando la interpretación legal laboral a su favor.

No obstante, sí los patrones dejan al olvido o bien no le dan la importancia de la constancia de antigüedad laboral, en los expedientes laborales de cada uno de los colaboradores, se podría dar -como es la costumbre dentro de los empresarios indolentes o negligentes-, la no constitución de la comisión mixta del cuadro de antigüedades, que se señala en los Artículos 132 fracciones I y XXVIII y 158 de la LFT, considerando que ese registro donde se reconoce los años de servicio de las personas que trabajan, se alimenta mes con mes, con las diferentes constancias de antigüedad que se tiene que ir produciendo conforme avancen los periodos de la nómina a lo largo del año.

Por si fuera poco, sí los empresarios no de cumplen con la importancia de la constancia de antigüedad laboral, pueden ser sujetos inspecciones laborales, en donde la delegación estatal de la Secretaría de Trabajo y Previsión mediante el procedimiento administrativo sancionador podría imponer multas de acuerdo con lo señalado en la LFT, a continuación:

Artículo 992.- Las violaciones a las normas de trabajo cometidas por los patrones, directivos sindicales o por los trabajadores, se sancionarán de conformidad con las disposiciones de este Título, independientemente de la responsabilidad que les corresponda por el incumplimiento de sus obligaciones, sin perjuicio de las sanciones previstas en otros ordenamientos legales y de las consecuencias jurídicas que procedan en materia de bienes y servicios concesionados.

Cuando en un solo acto u omisión se afecten a varios trabajadores, se impondrá sanción por cada uno de los trabajadores afectados. Si con un solo acto u omisión se incurre en diversas infracciones, se aplicarán las sanciones que correspondan a cada una de ellas, de manera independiente

Artículo 1002.- Por violaciones a las normas de trabajo no sancionadas en este Título o en alguna otra disposición de esta Ley, se impondrá al infractor multa por el equivalente de 50 a 5000 veces la Unidad de Medida y Actualización.

Considerando el valor de la UMA en el año 2022, sería la multa mínima POR TRABAJADOR sin constancia de antigüedad de:

 

(POR)
UMA 2022 VECES UMA VIGENTE IGUAL A:
$ 96.22 50 $ 4,811.00

 

Como se puede colegir, la importancia de la constancia de antigüedad laboral no solo radica en tener un posible control de vacaciones del personal que labora en las empresas, sino lleva consigo una responsabilidad de que de no cumplirse puede llevar a una infracción algo onerosa, pero en el peor de los escenarios a que los patrones queden vulnerables de las demandas laborales, y no puedan demostrar nada de lo que las personas que trabajan alegan, por lo que los tribunales laborales condenarían al pago integro de toda la antigüedad o días de vacaciones que no puedan comprobar los patrones.